
¿DEBE ABDICAR JUAN CARLOS I?
Como ciudadano, como monárquico, como español, como todo a la vez, creo que un Rey, y más un Rey español, debe acertar en todo lo que hace, en todo lo que no hace. Eso le diferencia de un Presidente de República, el segundo simplemente renueva cada 4 años, el primero ha de mantenerse de por vida y, por ello, está sometido a una presión social, política e institucional mucho mayor que el político Jefe de Estado republicano. Incluso en esto, como decía un articulista de ABC (ver "Reválida de una princesa"), la institución monárquica es mejor que la republicana: al Rey se le examina día tras día.
En este sentido, he de saltarme, incluso, las normas biológico-universales de la Humanidad: la muerte. Sí, sí, un rey, el Rey en concreto, debe saber cuándo es el mejor momento para morir. Y si llegado el momento clave en el que el Príncipe ha de sucederle y no se ha muerto, por el bien de la Corona debe "suicidarse institucionalmente", si no biológicamente. Con esta metáfora, por supuesto, me refiero a la abdicación. En España, soy el primero que cree que la Monarquía está plenamente afianzada. El problema es que el Estado, la Constitución y, por tanto, la base fundamental político-institucional de la Corona está muy debilitada. También hay menos monárquicos: Juan Carlos ya aprobó "cum laude" como decía el citado columnista, en el 23-F y la Transición en general. Don Felipe no. Y el problema es ése, ¿está plenamente asegurada una institución que ostenta la cabeza del Estado en una nación en la que se plantea aún si es una nación?
Lamentablemente, no. Creo que una institución que simboliza la unión nacional, cultural, gubernamental, que viene de hace más de 500 años, es una institución que da fuerza a la cohesión y al concepto de nación y españolidad. No admito que ni el más cerrado republicano me diga lo contrario: si la Corona no es una institución que representa el patriotismo, entonces no hay ninguna (por supuesto habrá personas que prefieran elegir a su jefe de Estado, por muy patriótico que pueda ser un rey). Y ello, también -estoy seguro-, lo sabe el Rey. Y estoy seguro que para el Rey Juan Carlos está por encima la permanencia de la Corona y de la Casa Real de Borbón que la suya propia. En este sentido, estoy convencido, e insto al Rey, que el año que viene cumplirá 70 años, tenga siempre como posibilidad la de la abdicación. Porque la Monarquía es eso: continuidad hasta que sea necesario no continuar.
El problema radica en que no vivimos una sucesión normal, de padre a hijo, desde el siglo XVIII, cuando Carlos IV sucedió a su padre Carlos III. Unos accedieron ante las maniobras mezquinas de un emperador, otros en cruentas guerra civiles, otros, tras golpes militaresy tumultuosos periodos republicanos. La fórmula de la perpetuación de la Monarquía, estoy seguro, es la serenidad de la institución. Por mucho republicano que haya, no será suficientemente fuerte contra la Corona si esta cuenta con el afianzamiento clave, tanto social como institucional. Y el problema, la clave, es esa: ¿cómo introducir a Felipe VI en la Jefatura del Estado? ¿Es viable, aconsejable, prudente, abdicar ahora, en Marzo de 2007? No. Ahora no. Pero, ¿y en los años 90? Es importante que el primer Rey de una restauración, de la III Restauración Monárquica como es ésta, sea un Rey de continuidad. Los 90 fueron una gran oportunidad para Felipe VI, principalmente a finales. Con un gobierno de Aznar -por muy malas relaciones que hubiese entre él y el Rey-, la cosa hubiese sido fácil: Aznar es leal a la Corona, él mismo lo ha dicho. Pero la oportunidad ha pasado, y Felipe debe esperar. E, incluso, abandonar la idea de ser un día Rey.
Que conste que me encantan el Rey y el Príncipe, pero yo-y estoy seguro que ellos también-, considero que la Corona y lo que representa está por encima de los coronados. Al Rey no le suele pasar, pero de viaje por Madrid, los Príncipes se han encontrado con mucha bandera tricolor. Ahora es un momento crítico para la Monarquía. Se debe tener en cuenta la historia española, y ahora, parece que los tiempos aconsejan más a un Rey anciano -acusado por muchos de mudo-, que un Rey joven pero inestable. Parece que Don Juan Carlos deberá cumplir los 80 en el trono y, si es posible, quizás Felipe VI no deba existir, y sea mejor que a Juan Carlos I le suceda Leonor I.Llego a la conclusión de que si se quiere que un día reine Don Felipe, y éste tenga un camino fácil -paraél y para la institución- debe ser tras una abdicación en un momento clave que elija Don Juan Carlos y, si no, es mejor que no reine nunca, puesto que de morir Juan Carlos sin asegurar la Monarquía, corre el riesgo de que con el reinado de su hijo, se vaya todo al carajo. Pero aún falta tiempo para eso, nadie sabe que será España en el 2020. Yo espero que una Monarquía Parlamentaria, libre y democrática, pero sobre todo, una.
El Hispánico
¿Qué creéis? ¿Debe abdicar el Rey ahora o algún día o reinar hasta su muerte? De reinar hasta su muerte, ¿es sensato que le suceda el Príncipe, quién es mucho menos popular que él o Doña Leonor, que es casi una estrella mediática con tan sólo unos meses de vida?



