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11 de febrero de 2007

REVÁLIDA PARA UNA PRINCESA

Con este post que añado, reconozco que saturo ya el blog con post sobre Doña Letizia. Pero es de tal brillantez, de tal realidad social y verídica que tengo que postearlo. Prometo que, por el momento, es el último. Con este post cierro capítulo sobre la muerte de Érika Ortiz y el dolor de Doña Letizia. Háganme caso, merece la pena. El Hispánico.

POR ANTONIO BURGOS
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ABC
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EN aquella casa de la urbanización playera, vamos a poner Sotogrande para no dar pistas, había ese silencio que sólo existe en las casas de los ricos. En aquella casa de la urbanización playera, vamos a poner Guadalmina para despistar, había ese silencio centroeuropeo que da el dinero. La dueña de la casa había invitado a cenita simpática a un grupo de amigos. Estaban ya en el café y el menta poleo de la terraza de blancos butacones. Copas y charlita. Salieron a relucir, cómo no, los Príncipes de Asturias. Los presentes eran de la pretendida antigua observancia monárquica, pero de la secta de los que largan. Para abreviar: de los que les pareció mal en su momento que el Rey legalizara el PCE. Pusieron a Doña Letizia como se suelen: como no quieran dueñas. Y del Príncipe, ni te cuento lo que largaron.
Estaba en la tertulieta, café y habano encendido, jamando partida, un viejo monárquico. De los de Estoril. De los viejos liberales del Conde de Barcelona. Tratábase de un notario jubilado de Madrid, que durante la cena había dado un recital de ingenio y agudeza, dominador de ese bien ya casi tan escaso como el agua que es el arte de la conversación. Su brillante locuacidad en la mesa se había trocado en mutismo evidente y patente durante los cruces de invectivas, chistes de Sabina y mal gusto, y cuchufletas varias contra la Princesa de Asturias.
Al verlo tan callado, la dueña de la casa trató de sonsacarlo:
-Hay que ver lo callado que te has quedado de pronto -le dijo-, con lo ocurrente que has estado en la cena. Que queremos saber tu opinión: a ti, ¿qué te parece Letizia?
Y el viejo monárquico, muy serio, sentenció:
-Pues me parece que Doña Letizia es la Princesa de Asturias y punto.
Se hizo inmediatamente un silencio de culpabilidad. Un silencio de casa rica, rica, rica. Y empezaron a hablar del tiempo y de las cenitas simpáticas que quedaban en otras casas de amigos para las venideras noches bajo las estrellas.
Aparte de un señor, el notario jubilado de Madrid, al que recuerdo en aquella ejemplar lección de lealtad a la Institución con una sola frase, se me aparece ahora como un adivino. En los recientes y dolorosos acontecimientos de la trágica muerte de «su hermana pequeña», a muchos nos ha parecido lo mismo que al jubilado notario, monárquico de Estoril: que Doña Letizia es la Princesa de Asturias. Bastante Princesa de Asturias. Ha superado la reválida cíclica y permanente a que en España sometemos a las personas reales. Hay republicanotes que dicen que es mejor elegir un presidente cada cierto número de años, compareciendo en las urnas. Hasta frente a ese argumento sale triunfante la Institución Monárquica: a los Reyes, los Príncipes y las Infantas se les exige un mayor control de calidad. Tienen que pasar la ITV cada día, comparecer a cada instante ante las urnas de la opinión pública. En la España que se proclama mayoritamente «juancarlista», del Rey abajo todos los miembros de la Real Familia han de aprobar cada día la selectividad. Su Majestad, como sacó «cum laude» en el discurso televisado con que paró el 23-F, tiene ya aprobado por curso. Pero a los Príncipes de Asturias se les exige que superen la selectividad diaria. Doña Letizia ha superado ahora, y a qué precio de dolor, su reválida de Princesa de Asturias. Desde la muerte de Lady Di, al pueblo republicanote y juancarlista le encanta que sus Reyes se peguen unas pechadas de llorar importantes, que sean humanos, «como nosotros». Se exige que el solemne distanciamiento de la magia de la Monarquía sea sustituido por la identificación y cercanía con el pueblo. A los Reyes, que antes eran educados para no expresar sus sentimientos en público, ahora se les exige que salten al corear el gol de la selección de fútbol; que se rompan las manos aplaudiendo; que besuqueen y abracen a los artistas. Que lloren. Que no sean como los Reyes siempre fueron, sino como nosotros queremos que sean. Doña Letizia se ha aprendido tan bien su oficio a la española y aprobado con tan buena nota esta reválida del dolor, que nos ha hecho ver, en vivo y en directo, las mismas lágrimas de Doña Sofía cuando el Yakolev o el 11-M. Como el viejo notario monárquico, cada vez tengo más claro que Doña Letizia es la Princesa de Asturias. Y punto.

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10 de febrero de 2007

DOÑA LETIZIA

Tengo la convicción moral de que debo expresar lo que he visto.
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A Doña Letizia, desde hace 3 años, se la llama de todo. Desde atea y republicana, hasta frívola y ambiciosa. Acabo de ver en el Telediario el funeral de Érika Ortiz Rocasolano. Y han repasado las imágenes de días anteriores, del día del responso. Y me he fijado en un detalle, en la primera imágen de Doña Letizia despues de conocerse la muerte de su hermana.

Los Príncipes y la madre y el abuelo de la princesa bajan del automóvil oscuro. Doña Letizia sujeta el paraguas y entonces lo vé todo. Vé el edificio que alberga el cuerpo sin vida de su hermana. Da el primer paso hacia el final y definitivo reocnocimiento psicológico de la muerte de su hermana. Vé a todos los periodistas, vé a su abuelo, a su madre. Y Doña Letizia, esa mujer "frívola", "ambiciosa", "sin escrúpulos" -como la acusan los esperpentos republicanoides-, se derrumba. Baja un momento el rostro, está a punto de derrumbarse... pero no. Doña Letizia se obliga a recomponerse, se observa como levanta la cabeza, se vé como contiene las lágrimas y se obliga a demostrar lo que es, una princesa, la heredera de Doña Sofía. Levanta el rostro y camina los pasos más tristes de su vida. Y después se genuflexiona, por dos veces, ante Su Majestad el Rey. Y tras el funeral, cuyo final estoy viendo en directo, se abraza con Doña Sofía y vuelve a hacer la genuflexión. ¿Puede haber mayor muestra de dignidad? ¿Puede haber mejor Princesa de Asturias? Yo creo que no

Estoy seguro que tras estos hechos, Doña Letizia ha ganado numerosos adeptos, y no por pena, sino precisamente por la dignidad que ha demostrado. Uno de ellos yo, antes la defendía como institución, a partir de ahora, como princesa.

Viva la Princesa.

El Hispánico


PUBLICACIONES EN EL ARCÁNGEL:

8 de febrero de 2007

ÁNIMO ALTEZA...

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Hoy, estoy seguro, ha sido uno de los días más tristes de
Doña Letizia. Ha muerto su hermana más pequeña, a la que más unida estaba. Y pese a todo ello, pese al dolor, pese a la tristeza, pese al desgarro que supone perder así a una hermana (y más a una pequeña) Doña Letizia no ha dejado de ser lo que viene siendo desde un 22 de Mayo de hace casi 3 años: Princesa de Asturias. No ha dejado ni un sólo momento, pese a su rostro compungido y pese a estar continuamente al borde del llanto, de seguir estrictamente el protocolo. Y después, cuando no tenía por qué, se ha acercado a la prensa para agradecerles su apoyo. No puede nadie llevar con mayor dignidad, aplomo y responsabilidad la corona de Princesa de España(véase la imágen y el vídeo).

7 de febrero de 2007

HA MUERTO LA HERMANA DE LA PRINCESA

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Hoy ha aparecido el cadáver sin vida de Érika Ortiz Rocasolano, la menor de las dos hermanas de S.A.R. la Princesa Doña Letizia. De momento, todo es mutismo.

El cuerpo sin vida de la joven, de tan sólo 31 años, licenciada en Arte, divorciada y madre de una niña de 6 años, ha aparecido en el piso del barrio madrileño de Valdebernardo. Éste había pertenecido a la Princesa de Asturias de soltera. Érika trabajaba en el Departamente de Arte de la productora televisiva Globomedia.

Por otro lado, SS.MM. los Reyes de España se encuentran ambos de viaje oficial, el Rey en Alemania y la Reina en Indonesia. Según han informado numerosas cadenas, Su Majestad el Rey volverá a España según lo previsto con anterioridad, esto es sobre las 20.00 de la tarde, por lo que se entiende que Don Juan Carlos no cancela sus compromisos en el país germano. Por el contrario, S.M. la Reina Doña Sofía, tras enterarse de la noticia, ha roto a llorar, muy afectada. Sus Altezas Reales le han pedido que no cancele su visita, pero Doña Sofía, tras comunicar a la delegación española y al embajador en Sumatra, con lágrimas en los ojos y tras llevarse las manos al rostro que la hermana de la Princesa había fallecido, ha cancelado el resto de su visita en Indonesia y está ya de camino a España. Según se dice, Doña Sofía, repetía contínuamente "qué lastima, qué lastima".

La rumorología indica que Érika estaba estresada por la notoriedad que había ganado desde la boda de su hermana, e incluso agoviada por no perjudicar a Doña Letizia, puesto que con cada nuevo trabajo o cualquier ascenso, se le acusaba de beneficiarse de la posición de su hermana. Recientemente, había estado de baja por enfermedad y hace dos semanas fue portada de algunas revistas en la que se anunciaba que tenía una nueva relación. Por otra parte, ¿qué ha pasado con la hermana de la Princesa? ¿Una mujer de 31 años muere porque sí? No soy aficionado, para nada, a meter cizaña con rumores, y menos con respecto a Doña Letizia pero, ¿qué le ha pasado a Érika? ¿Ha tenido algo que ver su reciente depresión? De momento, no se saben las causas de su fallecimiento. Todos los que la conocían, afirman que era extremadamente tímida y estaba siempre preocupada por no perjudicar a la Familia Real con su actitud.

Se sabe que, en estos momentos (16:10 h.) los Príncipes de Asturias se encuentran en La Zarzuela a la espera de nuevas noticias. Desde Juancarlistas Antizp, les hago llegar mi más sentido pésame a Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, a la familia Ortiz Rocasolano y, sobre todo, a esa niña de 6 años que queda huérfana.

Que Dios la tenga en su Gloria.

El Hispánico

26 de diciembre de 2006

DOÑA LETIZIA: ¿MALA MALÍSIMA?
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Desde su ascensión a la herencia consorte de la Corona española, a la princesa Letizia le han llovido críticas de muchos y diferentes medios y estratos sociales. He pensado que ya es hora de que alguien se plantee el por qué de la maldades que se dicen de esta señora, que hasta el momento, no ha dado ni un sólo motivo de reproche hacia ella.


EL TALÓN DE AQUILES DE LA MONARQUÍA

Desde la Transición, nunca antes se había criticado a la Familia Real de la forma en que se está haciendo desde hace muy poco. O más bien nunca. He de decir que, si bien soy monárquico, creo que hay un punto medio entre el cortesanismo (y por favor no confundir de lo que habla Peñafiel) y del antimonarquismo (que no republicanismo). Me explico. Se puede ser monárquico y no pecar de cortesano y se puede ser republicano y no hacerlo de antimonárquico, bien distinto. Muchos medios, y voy a citar principalmente Telecinco con el odioso Aquí Hay Tomate, están llevando a cabo una campaña contra la Monarquía sin ningún disimulo.

Por horarios de mis estudios, los lunes llego a comer más tarde a mi casa y mi familia, entorno a las 15:30 que es cuando llego, están viendo dicho programa. Pues yo no sé los demás días, pero al menos todos los lunes, la primera o segunda noticia que el esperpento del homosexual perturbado y la fresca sin gracia comentan, y en tonos muy ofensivos, son críticas a la Familia Real. Suelen criticar a Doña Letizia y a Jaime de Marichalar, para posteriormente, llamar "asesino" al Rey por matar animales (superó su récord de caza de aves hace poco). ¡Cómo si fuese el único que caza en España! Pero volviendo a Doña Letizia, este grupo de infames "periodistas", subordinados al señor Polanco, han seleccionado a nuestra Princesa como el talón de Aquiles de la Monarquía.

Por supuesto no es perfecta, aunque en su haber sólo le puedo reprochar, a ella y al Príncipe, las confianzas con el sinvergüenza de Sabina, del cual hablaré en las siguientes líneas, pero lo que no es entendible, ni moral ni lógicamente, es que se la critique absolutamente de todo, incluso, en la derecha, tildándosela de "roja". Para empezar, me parece denigrante que se siga utilizando ese término tan fascista. Hoy se puede ser de derechas o de izquierdas, del PP o socialista, pero no rojo, por favor, dejemos eso a la Falange. Por otro lado, ¿en qué se basan para decir que Dª Letizia es de izquierdas? ¿Es que alguien ha encontrado su carnet de militante en el PSOE, IU o PC? No, ¿verdad?. ¿Es que Su Alteza Real ha hablado en favor del presidente Zapatero, de la Vicepresidenta De la Vega o de cualquier otro socialista o comunista que nos haga pensar que lo es? No, ¿verdad? ¿Entonces?

El verdadero origen de estas críticas, es una envidia a la Monarquía, un afán por derrocar a esos señores apellidados Borbón que tan bien lo han hecho. Y me refiero a Don Juan Carlos y a Don Felipe. Lo que les duele a algunos, es que lo hagan tan bien. Para su desgracia, en nada se parecen a Alfonso XIII, Isabel II, Fernando VII o Carlos IV. Lo hacen todo bien. Cumplen el protocolo, no se meten en política (como Alfonso XIII), tienen una vida ejemplar, sin escándalos (como no acostumbraba Isabel II), defienden la democracia (no como Fernando VII) y son leales a España (no como Carlos IV que nos vendió a los franceses). Por ello hay que criticarlo todo. Desde la "extrema" delgadez de la Princesa hasta que la infantita es muda. Lo que molesta de Dª Letizia es su caracter. Es decidida y algo mandona. Pues como todas las mujeres (y con perdón). ¿Y qué pasa por serlo? Será mandona y tendrá carácter sí, pero, ¿para qué lo ha utilizado? Para ser uno de los miembros de la Familia Real Española que más a rajatabla siguen el protocolo, se comportan y se esfuerzan por caer bien a los españoles. La princesa Letizia ha asumido perfectamente sus funciones y siempre se le ha podido ver como lo que es, como una princesa. Jamás, desde que se casó, a dejado de comportarse así. Y eso es admirable. En dos años ha sabido aprender lo que Don Felipe desde que nació.


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Lo malo es que determinados sectores quieren transformar España en otra cosa, en una República laica y federal, para después, en su afán de "progreso", en una confederación de repúblicas nacionales independientes. Para ello, hay que acabar con la Corona. ¿Y cómo hacerlo con dos señores que durante 31 años lo han hecho fabulosamente que representan la institución que, por definición, es "símbolo de la unidad y permanencia del Estado"? La iluminación les llegó con la boda del heredero. Un periodista divorciada. Perfecto. Y desde entonces han arremetido contra ella. Cabemos destacar tres tipos de fuentes críticas: los republicanos "progres", los monárquicos extremistas y los antimonárquicos (en aras de joder España, con perdón). Del último grupo ya he hablado, y es el Sr. Polanco con su Aquí Hay Tomate, nos quedan, pues, los dos primeros.

El republicano progre por excelencia es el asqueroso bufón drogadicto de Joaquín Sabina, ese ser inmundo, despreciable y sinvergüenza que campa por España. Como bien he dicho antes, es el único error que en estos 2 años y 7 meses de matrimonio Sus Altezas han cometido: mezclarse con esta chusma. Ir a casa de ester personaje, que tiene una bandera republicana ahí colocadita, me parece una degradación para los Príncipes de Asturias, que representan una historia nacional que deben llevar con dignidad y no olvidarse de ella, por un rato, para cenar en la casa de esa escoria republicana con una bandera republicana. Y de esto se aprovechó el sinvergüenza drogodependiente citado para difundir lo que, estoy seguro, es mentira infame. El famoso chiste, que expondré para defender que creo feacientemente que Doña Letizia no puede ser tan idiota, fue difundido en Dolce Vita en una visita de Jaime Peñafiel (uy que raro, él viviendo de la Princesa). Según Joaquín Sabina en su biografía, la princesa y hasta entonces amiga suya (creo y quiero creer que ya no lo son) le había contado el siguiente chiste: "¿En qué se parecen la princesa Estefanía de Mónaco y la princesa Letizia?: En que Estefanía se folla a un fulambulista y la princesa Letizia es una fulana muy lista". ¿Alguien con dos dedos de frente puede creerse que una persona, ya sea Princesa de Asturias, Emperatriz de la India o la panadera del barrio puede contar este chiste tan degradante y ofensivo (y con tan poca gracia, dicho sea de paso) hacia su propia persona? ¡Y más Letizia, que se la acusa de creída y prepotente! Este señor, por no repetir el adjetivo drogadicto, o bien iba colocado hasta arriba ese día, o bien se lo ha inventado para vender su libro. Qué digo, las dos cosas.

Por otra parte, en el extremo ideológico y por ello de su proximidad (recordemos que los extremos se tocan, véase Stalin y Hitler), se encuentra el monarquismo extremista, el pestoso y ya chocheante Jaime Peñafiel. Este cortesano (¡y él sí que lo era!) venido a menos tiene un rencor enfermizo para con nuestra Princesa y nuestro Rey. Y no se confundan, nada de las tonterías que dice, de plató en plató, se las cree. Simplemente está despechado porque el Rey le mandó a tomar viento fresco hace ya algún tiempo. Para los que no lo sepan, era amigo de Su Majestad hasta que, por causas que desconozco, dejaron de serlo. Por ello, ha mutado a un monarquismo extremista, ahora es más papista que el Papa. Este señor habla de la Familia Real como si viviese en su casa y ni mucho menos. Todo lo que dice, al menos lo íntimo que sea reciente, se lo inventa. Por ello, o habla de cosas de hace 20 y tantos años o critica a la Princesa, principalmente. Sí, critica mucho pero vive del cuento que nos cuenta cada sábado en el programa donde le dejan ir, y por cierto casi todo de su odiada Letizia. Dice ser juancarlista, pero este hombre lo que es es un perturbado rencoroso que nos marea día sí, día también, con alguna de sus tonterías de siempre. Suele hacer demagogia barata, como decir que si cualquiera puede ser Reina de España, cualquiera podría ser, en teoría, Rey de España (vamos que para eso que España sea una república). El Sr. Peñafiel, que visto lo visto reafirmo que chochea, no debe saber (o no quiere saber) que cuando Felipe sea Rey y por tanto Letizia Reina, ella no firmará las leyes, no las promulgará, no jurarán ante ella los sucesivos Presidentes del Gobierno, no convocará a referendum ni disolverá, a petición del Presidente, las Cortes. En definitiva, no será Jefa de Estado. Por lo tanto, lo que se plantea, no es si el Jefe del Estado Español, osea el Rey titular, pueda ser cualquier español, sino si su consorte, cuya función es meramente decorativa (y ya la del Rey bastante lo es), pueda ser cualquier español, cosa que, personalmente, creo que sí (como la Primer Dama de cualquier república ni tiene por qué ser política ni del mismo partido que su esposo).

En resumen, decir que estos dos años Dª Letizia se ha comportado, al menos en público, perfectamente. Trabaja día a día por caer bien al pueblo, cosa bastante dificil con estos personajes, lo cual me parece perfecto. Se verterán muchas críticas para con la Princesa de Asturias pero, a día de hoy, es uno de los personajes más populares y queridos de España. Aún le pese a Peñafiel y Polanco.
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Viva España, viva el Rey y vivan los Príncipes

El Hispánico